El Palace Barcelona

Elegancia clásica, legado arquitectónico y la vida cultural de la ciudad.
Un icono histórico de Barcelona.

El lugar

En pleno Eixample, El Palace Barcelona conserva el carácter de otra época. Construido en 1919, pertenece a una época en la que los hoteles no se diseñaban para pasar desapercibidos, sino para tener presencia.

La esencia

Identidad. Elegancia. Historia.

Un lugar donde la arquitectura, el servicio y la atmósfera siguen siendo el centro de la experiencia. Materiales nobles, detalles históricos y una sensación de permanencia definen el hotel, creando un entorno distinguido y profundamente conectado con la identidad de la ciudad.

La estancia

Las 114 habitaciones y suites de El Palace Barcelona combinan la grandeza clásica con una refinada sensación residencial. Las icónicas Art Suites rinden homenaje a figuras estrechamente vinculadas a la propiedad, como Joséphine Baker, Salvador Dalí y Joan Miró. Llenas de personalidad, cada suite combina mobiliario cuidadosamente seleccionado y referencias artísticas para crear una estancia inspirada en la vida y el universo de estos iconos culturales.

Lo que nos inspira

El legado de los grandes hoteles europeos y la historia cultural de Barcelona.
Desde su arquitectura de principios del siglo XX hasta su histórica relación con la vida artística y social de la ciudad, El Palace Barcelona conserva un sentido de tradición que sigue definiendo la atmósfera del hotel hoy en día.

Insider tips

– Cena en Amar Barcelona by Rafa Zafra, una de las brasseries más exclusivas de la ciudad.
– Asistir a un concierto en el Palau de la Música Catalana, una de las grandes joyas arquitectónicas.
– Las experiencias del Rooftop Garden, desde noches de cine al aire libre hasta el chalet suizo de invierno.

Ubicación

Situado en el centro del Eixample, a pocos pasos de Paseo de Gracia, El Palace Barcelona ofrece acceso directo a algunos de los principales puntos culturales, comerciales y arquitectónicos de la ciudad.

Temporada

Barcelona es un destino para disfrutar durante todo el año, aunque la primavera y el otoño destacan especialmente por sus temperaturas suaves, una luz más agradable y un ritmo más equilibrado en la ciudad.